El Santuario Hakusan de Okuwa, en el distrito de Kiso, fue fundado en el cuarto año de la era Genkō (1334), a finales del período Kamakura. Es uno de los más de 2.700 santuarios Hakusan de Japón que reconocen como santuario matriz al Santuario Shirayama Hime, en la prefectura de Ishikawa.
Tras cruzar el torii y subir durante unos 5 minutos por una larga escalinata de piedra, reciben a los visitantes unas estatuas guardianas komainu de expresión encantadora que, según se cuenta, fueron donadas en el año 11 de la era Meiji (1878). Dentro de una estructura protectora con muros de piedra se alzan, uno junto a otro, los edificios principales de cuatro santuarios representativos del culto a las montañas: Hakusan, Kumano, Izu y Zaō. Todos fueron construidos en la época de la fundación y se caracterizan por técnicas arquitectónicas del período Kamakura, como los estilos ikkensha nagare-zukuri y misedana-zukuri, así como los tejados cubiertos de corteza de ciprés. Se conservan en buen estado y no han sido objeto de reparaciones posteriores. Por su valor como los edificios de santuario más antiguos que se conservan en la prefectura de Nagano, el conjunto está declarado Bien Cultural Importante de Japón.
En todo el recinto pueden verse numerosos cedros japoneses y cipreses hinoki monumentales que crecen de forma natural, creando la atmósfera solemne propia de un espacio sagrado. Se puede recorrer libremente el recinto.