Quienes aman a los gatos definitivamente tienen que pasear por Neko no Hosomichi y disfrutar buscando gatos por el camino.
La mayoría de los gatos de aquí son amigables y no temen a las cámaras. Aun así, hay que recordar caminar con suavidad, bajar la voz y evitar movimientos repentinos que puedan asustarlos.
Al recorrer despacio el sinuoso sendero y observar con atención los alrededores, también se pueden descubrir muchas creaciones con temática felina, como adorables piedritas con forma de gato y pinturas sobre losas, dispersas por los callejones y rincones. Cada cierto tramo puede aparecer una nueva sorpresa que provoca una sonrisa.






