Templo de la fe en Hakusan fundado por Taichō en el año 717, que mantiene viva hasta nuestros días la sabiduría natural o jinenchi. En su recinto se extiende un paisaje semejante a una pintura paisajística, con lugares como Kigan Yūsenkyō, donde numerosas cuevas se abren en imponentes formaciones rocosas sagradas; la pagoda de tres pisos, el salón principal, el campanario y el salón Goma-dō, declarados Bienes Culturales de Importancia Nacional; y el puente Fūgetsukyō, que destaca por sus barandillas de color bermellón.
El salón shoin presenta en numerosos puntos características que no se encuentran en otras construcciones de estilo shoin-zukuri. Mediante una visita especial se pueden conocer este salón, declarado Bien Cultural de Importancia Nacional, así como el jardín y la casa de té. Más al fondo se extiende el jardín Ryūbien, famoso por Sansonseki, una majestuosa roca cuya superficie está dividida en tres partes.
La «sabiduría natural» es una práctica ascética que busca la sabiduría innata que se obtiene de la naturaleza en pequeñas ermitas o cuevas. La fe en Hakusan está profundamente arraigada en Kaga, donde desde antiguo se han venerado las divinidades de la naturaleza. Natadera, que desde tiempos remotos ha sido un lugar de práctica de la sabiduría natural, cuenta con cuevas llamadas «iwaya» cuyo interior se puede recorrer. Aunque antiguamente eran lugares relacionados con la muerte y los ritos funerarios, las cuevas también se consideraban entradas al otro mundo y se comparaban con el vientre materno. Se dice que recorrer su interior permite purificarse de los pecados de este mundo, renacer con el alma renovada y comenzar de nuevo.
Lo más destacado
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Cuenta con siete Bienes Culturales de Importancia Nacional y dos jardines declarados Lugares de Belleza Paisajística.
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Se dice que recorrer el interior de las cuevas permite purificarse de los pecados de este mundo, renacer con el alma renovada y comenzar de nuevo.
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También se venden su especialidad de tofu de sésamo, diversos sellos goshuin y amuletos.