Al final del sendero de acceso, en medio de un bosque tranquilo, se encuentra el Santuario Shinmei, dedicado a Amaterasu Ōmikami y venerado como santuario tutelar de Osatsu. Junto al santuario hay un antiguo alcanforero seco, venerado como árbol sagrado protector de la longevidad. Su interior es hueco y, según la tradición, un soldado del clan Minamoto que había sido derrotado en batalla se refugió en la cavidad de este alcanforero.
El Santuario Ishigami, un santuario auxiliar del Santuario Shinmei, es conocido popularmente como «Ishigami-san» y se dice que concede un deseo a cada mujer. Tamayori-hime no Mikoto, la deidad venerada aquí, era hija de Ōwatatsumi, dios protector del mar, y también fue la madre del emperador Jinmu. Se considera que otorga numerosas bendiciones relacionadas con las mujeres, como encontrar pareja y tener un parto seguro. Desde tiempos antiguos, las mujeres de esta zona, donde hay muchas ama, buceadoras tradicionales japonesas, han acudido a rezar al santuario.
Los amuletos llevan dibujados un singular entramado y una estrella. Son símbolos que las buceadoras ama de Osatsu pintaban como protección mágica en su ropa de trabajo para resguardarse de los seres malignos del mar y de las desgracias. El entramado, denominado dōman, representa numerosos ojos destinados a intimidar a los seres malignos. La estrella recibe el nombre de seiman y, como puede trazarse de un solo trazo y siempre regresa al punto de partida, expresaba el deseo de poder volver a salvo después de sumergirse.
Lo más destacado
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Muchas mujeres visitan este popular lugar de energía espiritual.
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Un santuario al que también han acudido las buceadoras ama para rezar por su seguridad, entre otros deseos.
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También hay amuletos con símbolos de protección contra los malos espíritus.