En el santuario Chikuma, situado a orillas del lago Biwa, el más grande de Japón, cada 3 de mayo se celebra el Festival Nabekanmuri, que anuncia la llegada de la primavera. Es famoso por ser un festival muy singular, considerado uno de los «tres grandes festivales insólitos de Japón» junto con el Agata Matsuri de Uji, en la prefectura de Kioto, y el Shiri Tataki de Etchū Torisaka, en la prefectura de Toyama. También está designado como bien cultural folclórico inmaterial de la ciudad de Maibara, en la prefectura de Shiga, donde se encuentra el santuario.
Su historia es muy antigua y sus orígenes se remontan a la época Heian, hace más de 1.200 años. Se cree que pudo comenzar porque el santuario Chikuma venera a una divinidad de los alimentos y porque, durante la época Heian, en esta zona había ocasiones en las que se ofrecían pescado y productos agrícolas a la corte imperial, junto con cazuelas de barro, una especialidad de Chikuma.
El día del festival, unas 200 personas con trajes de la época Heian desfilan durante cerca de 1 km a orillas del lago Biwa junto a un mikoshi que transporta el objeto sagrado del santuario. Entre ellas destacan unas niñas de entre 7 y 8 años vestidas con kariginu verdes y hakama de color escarlata. Sobre la cabeza llevan ollas y calderos negros de hariko (objetos artesanales elaborados con bambú, madera o arcilla). Esta singular apariencia es la razón por la que se lo considera un «festival insólito».
No te pierdas esta tradición cultural única del lugar.
Lo más destacado
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Un singular festival que se celebra cada 3 de mayo en el santuario Chikuma, en la prefectura de Shiga.
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Es famoso por ser uno de los «tres grandes festivales insólitos de Japón».
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Una comitiva de personas con trajes de la época Heian recorre las orillas del lago Biwa junto con el objeto sagrado del santuario.
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En la comitiva participan niñas que llevan ollas y calderos sobre la cabeza, lo que dio origen al nombre del festival.